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martes, 8 de marzo de 2022

Cómo posar si eres un modelo masculino

Si quieres verte bien para una sesión de fotos o un evento formal, aprende a posar como un modelo para rebosar confianza y fortaleza. La postura en general de tu cuerpo, la posición de las manos y tu expresión facial son tres elementos clave para tu pose. Mantén tu cuerpo erguido y alineado. 

La caminata y apoyarse contra una pared son dos poses comunes. A los hombres generalmente les gusta usar las manos, así que úsalas para variar tu pose. Usa expresiones faciales para mejorar la pose.

                                             Posar con el cuerpo



Mantén los hombros alineados a la cámara. Una de las reglas principales es verse ancho y alto como un modelo. Si tus hombros están fuera del ángulo de la cámara, esto afinaerá tu perfil. Mantén los hombros relajados y hacia adelante.[1]

  • Para mejorar el aspecto de los hombros, inclínate hacia adelante de 2,5 cm a 5 cm (una o dos pulgadas) y acerca los hombros hacia la cámara.
  • Hay veces en las que te fotografiarán de costado o tendrás que angular los hombros, pero la mayoría de las veces, los hombros alineados son los mejores.


Tensa el abdomen. SI tienes un poco de barriga, puedes ocultarla tensando los músculos abdominales. Aplana tu estómago lo más que puedas sin aspirar mucho. Esto reducirá tu cintura y hará que tu pecho sobresalga un poco. También ayuda a enderezar tu postura, lo que extiende tus músculos centrales


Trabaja con la pose de caminata. Caminar es una "pose" común para los modelos. Practica caminar con el cuerpo derecho y la cabeza bien en alto. La pose requiere que tengas una pierna extendida hacia adelante con la punta del pie a 2,5 cm (1 pulgada) levantada del suelo. El pie trasero debe estar sobre la bola del pie. Un brazo debe estar un poco extendido hacia adelante mientras el otro está atrás.[3]
Alarga tu paso ligeramente un poco más que tu caminata normal. Esto ayudará a resaltar la pose, especialmente si sueles dar pasos cortos.



Apóyate contra una pared. Tienes muchas opciones para apoyarte, ya sea apoyarte con tu espalda en la pared o con uno de los hombros. Si te apoyas con la espalda, flexiona una rodilla, levanta el pie y apóyalo contra la pared. Apóyate con un hombro y cruza el pie que esté cerca de la pared sobre el otro.[4]

  • Si te apoyas con la espalda en la pared, no es necesario que levantes una pierna, pero no mantengas las dos piernas completamente rectas. Flexiona una rodilla, y pon una adelante y la otra un poco atrás.
  • Cuando estés apoyado, mantente casi recto hacia arriba y hacia abajo. No dejes que los pies queden muy lejos de la pared en la que estés en un ángulo significativo.


Pon las manos en los bolsillos. Esta es una pose clásica que inspira confianza y calma. Tienes dos opciones: poner toda la mano en el bolsillo o poner la mitad de la mano en el bolsillo y dejar el pulgar afuera. Engancha los pulgares en los broches del cinturón para hacer una variación.[5]

  • Otra opción es solo poner una mano en el bolsillo. Con esta posición de una mano, es bueno poner la otra mano en el hombro opuesto o pasarla por tu cabello.



Tócate el rostro. Si quieres demostrar relajación o pensamiento, coloca la mano en alguna parte de tu rostro. Tienes muchas opciones para esto. Coloca el dedo índice y el pulgar alrededor de la barbilla o curva tus dedos y colócalos sobre la barbilla.[6]
  • Poner la mano en el rostro da muchas impresiones de ti que funcionarán. Prueba diferentes posiciones de manos para ver cuál logra lo que estás buscando.

  • Usa una mano para ajustar tu corbata. Si estás usando un traje y una corbata, poner una mano en la corbata es una pose clásica y con clase. Coloca el pulgar y el índice en cada lado del nudo de la corbata. No es necesario que realmente muevas la corbata. Colocar tu mano ahí dará la apariencia de movimiento.[7]
    • Una pequeña variación de esta pose es colocar la otra mano aproximadamente en la parte inferior de la corbata. Se verá como si estuvieras ajustando la corbata, pero esta pose es muy diferente a la otra con una sola mano.

  • Cruza los brazos. Para lograr una pose dominante, cruza los brazos como lo harías normalmente. Para ajustar la pose para modelar, coloca las dos manos en el brazo opuesto en vez de meter una de las manos abajo. Mantener ambas manos visibles se ve mejor.[8]
    • Una variación de esta pose es dejar un brazo colgando hacia abajo y agarrar el codo con la otra mano. Es una forma de cubrir parte del torso, pero da una impresión diferente a la de los brazos cruzados.

    • Entrecierra un poco los ojos. Los ojos grandes generalmente no quedan bien en los modelos. Levanta los párpados inferiores para entrecerrar un poco los ojos. Esto te da un aspecto de pensamiento profundo o consideración cuidadosa. Evoca confianza y desenvoltura, lo contrario a miedo y confusión.[9]


    • Extiende la barbilla hacia adelante y abajo. Si tu barbilla no está firme, normalmente se verá piel de más debajo de la misma. Empuja la cabeza hacia adelante para que el cuello se extienda. No levantes la barbilla para revelar los orificios nasales, pero llévala hacia abajo a un ángulo 10 % más bajo que lo normal. Esto elimina la doble barbilla y también oculta una parte de tu cuello.[10]
      • Si empujar la barbilla hacia adelante no produce el aspecto que deseas, piensa en empujar las orejas hacia adelante. Esto moverá toda la cabeza hacia el lugar que debe ir.
      Muestra algunos dientes cuando sonrías. Una sonrisa ganadora para un modelo debe revelar alguno de sus dientes. No sonrías tanto para que tu boca se amplíe, pero no mantengas los labios cerrados. Separa los labios lo suficiente para revelar los dientes.[11]

    • Mira por delante de la cámara. Aunque la foto específicamente requiera contacto visual directo con la cámara, elige un punto por encima de la cámara. Mira a un ángulo hacia la izquierda o la derecha de la cámara o mira a un punto justo debajo de la cámara.
      • Estas miradas dan la impresión de que estás pensando profundamente. También te da un aspecto más natural que mirar a la cámara directamente.             (Fuente Externa) 

lunes, 20 de diciembre de 2021

El tipo de persona que eres, es el tipo de persona que atraes

 



¿Vivirías en un mundo donde todas las personas fueran iguales a ti? Yo honestamente no lo sé. Pienso que lo que hace de este planeta un lugar digno para vivir es que todos somos diferentes.

Cierto es que en el mundo hay buenas y malas personas. Es más, todos somos capaces de movernos dentro de esos dos aspectos a lo largo de la vida. Lo que quiero decir es que a veces, y según la ocasión, podemos ser “buenos o malos”. A pesar de esto, también es cierto que tenemos tendencias; algunas personas tienden a ser más “malas” que otras.

Ocurre también algo interesante, el cómo nos perciben los demás también es algo relevante a lo largo de la vida. Cómo tú te ves es muy diferente de cómo te ven los demás; además, ese concepto puede cambiar de persona a persona. Sin embargo, esto no es lo realmente importante; lo que importa en las relaciones interpersonales, es quién eres y eso solo lo sabes tú.

¿Por qué es importante conocerte a ti misma?

La razón es que -lo quieras o no- eres el tipo de persona que atraes.

Cuando sabes quién eres, puedes cambiar y/o controlar esos aspectos de ti que no te agradan tanto. Ocurre lo mismo si se trata de cultivar esas cualidades que en ti son débiles o no tienes.

¿Vivirías en un mundo donde todas las personas fueran iguales a ti? Yo honestamente no lo sé. Pienso que lo que hace de este planeta un lugar digno para vivir es que todos somos diferentes.

Cierto es que en el mundo hay buenas y malas personas. Es más, todos somos capaces de movernos dentro de esos dos aspectos a lo largo de la vida. Lo que quiero decir es que a veces, y según la ocasión, podemos ser “buenos o malos”. A pesar de esto, también es cierto que tenemos tendencias; algunas personas tienden a ser más “malas” que otras.

Ocurre también algo interesante, el cómo nos perciben los demás también es algo relevante a lo largo de la vida. Cómo tú te ves es muy diferente de cómo te ven los demás; además, ese concepto puede cambiar de persona a persona. Sin embargo, esto no es lo realmente importante; lo que importa en las relaciones interpersonales, es quién eres y eso solo lo sabes tú.

¿Por qué es importante conocerte a ti misma?

La razón es que -lo quieras o no- eres el tipo de persona que atraes.

Cuando sabes quién eres, puedes cambiar y/o controlar esos aspectos de ti que no te agradan tanto. Ocurre lo mismo si se trata de cultivar esas cualidades que en ti son débiles o no tienes.

Hoy en día cuido mucho del tipo de personas que dejo entrar a mi vida. No es porque me sienta más o mejor ser humano; es que me quiero evitar dolores y humillaciones innecesarias.

El cambio comienza por ti

No somos perfectos, nunca lo seremos; pese a eso, hoy podemos ser una versión renovada de quienes éramos hace unos meses atrás.

Si miras hacia atrás, te darás fácilmente cuenta que mucho de ti ha cambiado. Los cambios no son solo físicos, también son mentales y emocionales.

Supón que te diste cuenta que las personas que son tus amigos realmente desperdician su tiempo. Eso te hace reflexionar y te haces consiente de que dejaste pasar varias oportunidades por miedo al cambio. Ya no quieres que eso ocurra, entonces decides que quieres ser más valiente y arriesgada. Las oportunidades comienzan a presentarse y tú a aprovecharlas. Luego de un tiempo, te das cuenta que tu vida cambió mucho; incluso tus amistades.

Se alejarán de ti las personas que no te ayudan a ser mejor

Eso pasa siempre que comienzas a cambiar, todo a tu alrededor cambia; para mejor o peor, eso depende de tus cambios.

Como señalé un poco más arriba; cuando tu vida cambia, tus amistades también. No es raro que a lo largo de tu vida muchas personas se alejen, mientras otras se quedan. Eso sucede debido a que maduras, y es completamente normal.

Al madurar cambian tus intereses y gustos. Lo que antes tolerabas fácilmente puede ser que ahora te parezca aburrido. Incluso, también pueden cambiar tus valores y principios. Van a haber personas a las que les gusten tus cambios y otros a los que no, pero ese no es tu problema.

Esas personas a las que no les gusten tus cambios, son los que se van a alejar. Eso no debe entristecerte, debes apreciarlo para que le des la bienvenida a personas que sean más parecidas a ti.

¿Qué debes cambiar para atraer a quien deseas a tu vida?

Reflexiona acerca del tipo de pareja que deseas que llegue a tu vida. ¿Acaso es alguien amable y trabajador? ¿Es valiente y perseverante? Pues si es así, entonces debes ser amable y trabajadora, valiente y perseverante.

Si te cuesta ser perseverante, esfuérzate por lograr tus metas. ¿No eres alguien valiente? dale la cara a tus miedos aunque te cueste mucho. Así es con cada aspecto que desees atraer a tu vida. Esto hará que muchas bendiciones lleguen a ella; incluso, buenas personas.

Tampoco es que tengas que ser un calco de la persona que buscas, todos somos diferentes y eso es bueno. En ese caso, lo que debes hacer es mantener bajo control esas características que no te gustan mucho de ti; por ejemplo, el mal genio, el desorden, las malas palabras.



Fuente externa

Ratifican condena de 12 años de prisión contra medico Iván Rosa, hallado culpable de violación sexual

  La Corte de Apelación del Distrito Nacional ratificó la condena de 12 años de prisión contra Iván Anselmo Rosa Martínez, hallado culpable ...