La queja ha impregnado nuestro hablar. Se ha instalado en el diálogo de amigos, en el correo electrónico, en los chistes de café, en la cola del supermercado –en donde la gente se queja de los aumentos, de la espera, del frío, del calor, etc. –. Si tratara de enumerar, la lista de quejas parece interminable: hay quejas porque la comida está fría, porque llega tarde, porque ronca, porque no recuerda la fecha del aniversario, porque no me regaló nada, porque no me ayuda con las tareas de la casa o porque no aporta a las finanzas.
Hombres y mujeres pareciera que pertenecen al “Club de la Queja”. Y la verdad verdadera es que a veces, cuando una mujer no tiene de que quejarse siente un vacío enorme.
Las relaciones sexuales no han escapado a ello.
De que se quejan las mujeres?
De que
el hombre va “directo al grano”
• De que el hombre sólo piensa en él.
• De que termina y se da vuelta.
• De que quiere todos los días....
• Que a la noche, a la mañana, a la siesta y no entiende que estoy
cansada, que tuve mucho trabajo, los chicos....
• De que no me escucha.
• De que quiere pasar de la pelea al sexo, etc.
Los
hombres también la practican, pero en menor escala:
De
qué se quejan los hombres:
• De
que ellas no quieren sexo anal.
• De que siempre está cansada.
• De que se ocupa mucho de los hijos y no le queda tiempo para él.
• De que le duele muy frecuentemente la cabeza.
• De que no puede porque mañana se tiene que levantar temprano, etc.
¿Pero
qué hay detrás de esto que la gente repite?
Tiene
éxito el lugar común porque no saben pedir. Los estereotipos dejan al ser
humano en un lugar fijo. Hombres y mujeres se quejan y se quejan sin darse
cuenta de que esto los convierte en víctimas, quitándoles autoridad.
Cuantos hombres utilizan el "SÍ, QUERIDA"
con tal de no aguantar la queja de su mujer; además dicha queja no
permite la madurez de la relación; quita fortaleza emocional y aumenta el
resentimiento culpando al otro de lo que no se atrevió
a pedir.
La contrapartida es el pedido claro y preciso, [te pido X (qué) en
tiempo Y (cuando)] .
La queja ahuyenta y el pedido atrae. La queja cierra y el pedido abre un
abanico de posibilidades.
Muchas personas ignoran que la queja provoca malestar y produce enfermedad.
Obstruye el crecimiento y obstaculiza todo tipo de relaciones, incluyendo las
sexuales. La queja empobrece mientras que el pedido enriquece.
Erradicar la queja constituye un gran desafío. A menudo se confunde con el
pedido, la gente piensa que pide y en realidad se queja.
En las relaciones de pareja es importante abrir conversaciones de sexo,
tomarse un tiempo para conversar sobre lo que sienten y como viven su
sexualidad.
Importante saber que necesitan del otro para mantener o mejorar sus
relaciones; obvio que lo que necesitan solo lo pueden hacer a través del
pedido y no de la queja -como muchos practican- sin darse cuenta que
caen en más de lo mismo.
Tomemos, por ejemplo el primer item del listado:
"la
mujer se queja de que el hombre va directo al grano"
situación que la paraliza y desmotiva, pero ella no le pide lo que
necesita y continúa quejándose....
La mujer
puede abrir una conversación y pedirle determinadas caricias, mimos, besos y
acordar en beneficio de ambos un mayor tiempo de juego previo
-necesario para que la mujer se excite y lubrique- porque sino, el coito no
es bienvenido.
Hay
que abandonar la queja; dejar de insistir en lo que no funciona y focalizarse
en el pedido que sí funciona.
Cuando
las parejas comienzan a dialogar sobre este tema y muy especialmente a
requerir lo que necesitan en materia de sexo las relaciones mejoran
muchísimo; hay cambios notables
en su andar sexual.
Indonesia prohíbe las relaciones sexuales fuera del
matrimonio y amplía la tipificación del delito de blasfemia.
El nuevo Código Penal castiga con hasta 1 año de cárcel a
quienes intimen con personas fuera del matrimonio, y con 6 meses de prisión a
aquellos que cohabiten con sus parejas. A través de estas sanciones se busca
proteger la institución del matrimonio.
El Parlamento de Indonesia aprobó una reforma al Código Penal
del país, que penaliza las relaciones sexuales extramatrimoniales e introduce
modificaciones a delitos ya tipificados, como el de blasfemia. No obstante, la
normativa entrará en vigencia en 2025. El código data del periodo colonial
neerlandés que finalizó en 1949, año en que Indonesia obtuvo su independencia.
La nueva versión del Código Penal castiga con hasta 1 año de
cárcel a quienes intimen con personas fuera del matrimonio, y con 6 meses de
prisión a aquellos que cohabiten con sus parejas. En palabras de las
autoridades, a través de estas sanciones se busca proteger la institución del
matrimonio. Además, en virtud del delito de blasfemia, insultar a alguna de las
religiones oficiales, como el islam y el hinduismo, ameritará la imposición de
una pena de hasta 5 años de cárcel.
También prohíbe la difusión de opiniones contrarias al Estado
y las injurias contra las altas autoridades del país. Sin embargo, el texto no
precisa adecuadamente la diferencia entre un insulto y una mera crítica, dando
pie a una ambigüedad que podría servir al gobierno para reprimir opositores.
La normativa ha sido muy criticada por activistas y
diversas organizaciones de derechos humanos, que la ven represiva y
fundamentalista pues refuerza la dimensión moral como medio de control social.
Ilustración en 3D del virus del papiloma humano / ç
En las dos últimas décadas se ha producido un rápido aumento
del cáncer de garganta en Occidente, hasta el punto de que algunos lo han
calificado de epidemia.
Esto se ha debido a un gran aumento de un tipo específico de cáncer de garganta
llamado cáncer orofaríngeo, que afecta a la zona de las amígdalas y la parte
posterior de la garganta.
Su principal causante es el virus
del papiloma humano (VPH), que también está detrás de muchos casos
cáncer de cuello uterino. En la actualidad, el cáncer orofaríngeo es más
frecuente que el de cuello uterino en Estados Unidos y Reino Unido.
El VPH se transmite por vía sexual. En el caso del cáncer
orofaríngeo, el principal factor de riesgo es el número de parejas sexuales a
lo largo de la vida, especialmente por la práctica de sexo oral. Las personas
con seis o más parejas sexuales orales a lo largo de su vida tienen 8,5 veces más
probabilidades de desarrollar cáncer de orofaringe que las que no practican
sexo oral.
Aunque aún no está del todo claro de qué depende, la teoría
predominante es que la mayoría de nosotros contraemos infecciones por VPH y
somos capaces de eliminarlas por completo. Sin embargo, un pequeño número de
personas no son capaces de deshacerse de la infección, quizás debido a un
defecto en un aspecto particular de su sistema inmunológico. En esos pacientes,
el virus es capaz de replicarse continuamente y, con el tiempo, se integra en
posiciones aleatorias en el ADN del huésped, algunas de las cuales pueden hacer
que las células del huésped se vuelvan cancerígenas.
La vacunación de las jóvenes contra el VPH se ha implantado
en muchos países para prevenir el cáncer de cuello de útero. Ahora hay cada vez
más pruebas, aunque todavía pruebas
indirectas, de que también puede ser eficaz para prevenir la infección por
VPH en la boca.
También existen pruebas que sugieren que los niños están
protegidos por la “inmunidad
de grupo”en países en
los que la cobertura de la vacuna en las niñas es alta (más del 85 %).
Cabe esperar que en unas décadas el incremento de la protección conduzca a la
reducción del cáncer de orofaringe.
Eso está muy bien desde el punto de vista de la salud
pública, pero sólo si la cobertura entre las niñas es alta, superior al
85 %, y sólo si uno permanece dentro del “rebaño” protegido. Sin embargo,
no garantiza la protección a nivel individual –y especialmente en esta época de
viajes internacionales– si, por ejemplo, alguien mantiene relaciones sexuales
con personas de países con baja cobertura. Y desde luego, no ofrece protección
en países donde la cobertura de vacunación de las niñas es baja, por
ejemplo, EE. UU.,
donde solo el 54,3 % de las adolescentes de 13 a 15 años habían
recibido dos o tres dosis de vacunación contra el VPH en 2020.
Los chicos también deberían vacunarse contra el VPH
Esto ha llevado a varios países, entre ellos el Reino Unido,
Australia y los EE.UU., a ampliar sus recomendaciones nacionales de vacunación
contra el VPH para incluir a los varones jóvenes, aplicando una política de
vacunación neutral en cuanto al género.
Pero disponer de una política de vacunación universal no
garantiza la cobertura. Hay una proporción significativa de algunas poblaciones
que se oponen a la vacunación contra el VPH debido a preocupaciones sobre la
seguridad, la necesidad o, en algunos casos menos comunes, el fomento de la
promiscuidad.
Paradójicamente, existen algunas
pruebas procedentes de estudios de población de que, posiblemente en
un esfuerzo por abstenerse de las relaciones sexuales con penetración, los
adultos jóvenes pueden practicar en su lugar el sexo oral, al menos al
principio. Sin ser conscientes de que eso también supone un riesgo.